28.6.06

LXI

Que el control de la primera finta pertenezca al autor y el de la segunda al marcaje y entre una y otra no medie más que un pestañeo, es una preciosa demostración del asombroso misterio que en nuestro juego encierra la mímica.

Discover James Ehnes, Orchestre symphonique de Québec, Yoav Talmi!