XXIII
No puedo ceder a este capítulo contenido distinto. Y es que se da el caso de que en la numerología deportiva universal el 23 ya tiene nombre. Y es sumamente improbable que alguien lo arrebate.
Meditaciones y delirios del aro. Repensar el Baloncesto.
2 Comments:
¿Lebron?
Francamente, creo que la osadía mercantilista de darle a este chico el 23 nos puede obligar en el futuro a quitarle el 23 al MeJor para dárselo al eLeJido.
(si, G, es con g, lo sé, pero me cuesta resistirme al jueguecito ortográfico).
Absolutamente de acuerdo con el post y muy sorprendida de que alguien ose dudar de ello.
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