27.1.07
19.1.07
LXXXVII
Anida en lo más hondo de cada jugador el lejano recuerdo de un momento decisivo, infantil y traumático, que vino a descubrir que entre el baloncesto y él habría de alojarse en adelante un cuerpo extraño al que llamaban entrenador.
LXXXVI
Horas antes de desplomarse, los pasos, gestos y palabras de Len Bias tenían ya lugar desde el cielo.
LXXXV
En el baloncesto, como en la vida, la memoria ajena descarta mil aciertos por cada error cometido.
15.1.07
LXXXIV
A Julius Erving
En el inagotable cortejo a la canasta para obtener sus favores reside el sentido erótico del baloncesto. Y sin embargo muy pocos alcanzan a interpretar un baloncesto erótico, que tiene en la bandeja a su primera y más sencilla expresión. La bandeja es un delicado beso a la boca del aro que rara vez no es correspondido.
